Al llegar a Fabiola ves las calles con sus gentes, ves las gentes con sus lentes, por todos lados, muchos lentes de sol, pero pequeños, poco llamativos, no como los que solemos usar, vistosos, con marcos geniales, cayendo casi en la vanidad. No, en Fabiola los lentes son un estilo de vida, sólo en los ambientes oscuros se quitan, pero la ciudad misma es muy luminosa. Es posible encontrar lentes de sol con aumento, pero no lentes con aumento sin oscurecer. Olvidate de los lentes d e descanso en Fabiola, pregunta por lentes de sol, allí son sinónimos.
La variedad de modelos no cambia mucho, tampoco el color, pero no componen un uniforme, una distinción social, un credo de un dios anti-luz.
Cuando estaba a punto de preguntarle aun guia turístico el porque de los lentes, otro extranjero, que venía conmigo en la caravana, se me adelantó.
"Espera el mediodía" Le dijeron, guarde silencio intrigado.
Llegada la hora el otro extranjero fue conducido al centro de la plaza mayor, sentado en la silla predispuesta para responder. Era esta una silla que en el respaldo tenía una superficie para apoyar la cabeza y mirar directamente al cielo. Allí fue encadenado y su cabeza inmovilizada. Pronto el hombre cerró los ojos por el brillo del sol, golpeado fue en las piernas y los ojos debió abrir. Una hora duró el proceso, al bajarse le regalaron lentes de sol.
Ahí está!
El cuento que hicimos sobre la ciudad, de puño, letra y sangre de Camilo "diuka" Cáceres, o sea yo, acostumbrense a relacionar condors, condorax y diuka conmigo, porque asi posteo, asi son mis paginas y así me dicen respectivamente.
Saludos a todos en el taller, no pude ir el lunes, epro la proxima semana espero si.
bye
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